videocámara inspección tuberías por sistema empuje manual

Boroscopio con cámara empujada para redes de tuberías y conductos

En este artículo mostramos cuales son las claves del sistema de boroscopio con cámara empujada y por qué su uso ya está normalizado por un gran número de profesionales dedicados a la construcción y el mantenimiento de las redes de tuberías y conductos.

Dentro de la categoría de equipos para la inspección en redes de tuberías encontramos el boroscopio con cámara empujada de forma manual cuya configuración dispone de los elementos para inspeccionar largas distancias de conductos, adaptándose con facilidad a los cambios de dirección en su recorrido y a las condiciones que se dan en del interior de estas redes de tuberías y conductos.

El corazón de este sistema radica en el cable de empuje construido con una caña en fibra de vidrio que aporta la resistencia necesaria para empujar la cámara por el interior de la red de tuberías o conductos decenas de metros, pero al mismo tiempo dispone de la flexibilidad suficiente para superar cambios de dirección como codos de 90º.

En función de la longitud de tubería o conducto que se quiere inspeccionar emplearemos un cable de empuje de mayor diámetro para alcances de hasta 120 metros o de menor diámetro para alcances de hasta 40 metros. En la práctica el boroscopio con cámara empujada suele responder en su diseño a dos grupos generales:

  • Redes primarias, como sistemas de alcantarillados o de distribución de agua potable principal
  • Redes secundarias que suelen ser derivados de los primarios, de menor diámetro y longitud como los habituales en el ámbito doméstico o comunitario.

El alcance de inspección suele guardar relación con el diámetro de la tubería, por ello los carretes con cable de empuje de menor diámetro se montan con videocámaras preparadas para inspeccionar tuberías entre los Ø30 mm y los Ø300 mm, mientras que los cables de mayor diámetro con cámaras que inspeccionan diámetros de hasta Ø600 mm aproximadamente o superiores si se utilizan con videocámara robotizada.

El boroscopio con cámara empujada es muy utilizado en el mantenimiento y detección de problemas de redes de tuberías, encontrando exitosas aplicaciones en la ingeniería, la construcción, el abastecimiento de agua potable y en los sistemas de saneamiento, en los sistemas industriales e incluso son usados en el ámbito de la protección civil (rescate) y la seguridad (vigilancia).

Actualmente el uso de boroscopio con cámara empujada goza de gran popularidad por múltiples razones que a continuación paso a enumerar:

  • Sencillez: Su construcción simple hace que no se requiera de una instrucción especializada para su manejo.

  • Robustez: La ausencia de partes móviles o mecanismos, así como los resistentes materiales que se emplean hacen estos equipos adecuados para trabajar en casi cualquier entorno con garantías.

  • Calidad de imagen: Se usan avanzados sensores capaces de mostrar imágenes de alta calidad con poca iluminación a través de monitores de alto contraste.

  • Funcionalidades: La aplicación de las tecnologías digitales favorece que se puedan incorporar funcionalidades para la captura de imágenes, la grabación de vídeo, la incorporación de voz y textos en línea en soporte digital que a su vez podrá ser tratado por otros sistemas una vez realizada la inspección.

  • Economía: La simpleza de los equipos y el uso de la tecnología digital ha convertido estos equipos en un elemento habitual entre las herramientas de muchos profesionales, algo que hace unos años atrás, por su alto coste económico, solo estaba al alcance de unos pocos sectores muy especializados.

Además de las cuestiones mencionadas, el uso del boroscopio con cámara empujada ofrece la ventaja para el cliente de que este sistema no requiere obra o desmontar para poder realizar un diagnóstico certero, además de que este sistema es el único que ofrece información sobre el estado de todo el conducto, por ello cada vez más el mercado solicita profesionales que disponga de estos equipos.