La inspección de alcantarillado, redes sanitarias, redes de agua potable, domésticas, comunitarias y principales, o cualquier otro tipo de conductos o tuberías, son beneficiarias de las grandes ventajas que aporta la técnica de la boroscopia para su mantenimiento y detección de problemas internos.

Una de las principales ventajas radica en realizar una inspección no destructiva rápida y limpia que no necesita romper ni desmontar el tubo ni el entorno por donde circula. También ofrece seguridad para el operario, elimina ruidos, suciedades y reduce las molestias al mínimo posible.

Este tipo de boroscopia consiste en la posibilidad de inspeccionar decenas de metros en una sola sesión mediante la introducción de una cámara CCTV que mediante empuje manual recorre el interior de las redes de tuberías o conductos.

El cable de empuje es característico de este tipo de boroscopio ya que está construido con materiales que aportan la suficiente rigidez para poder empujar durante decenas de metros el videoendoscopio por el interior del tubo y a su vez es flexible para superar y adaptarse a los cambios de dirección y recorrido que podemos encontrarnos, como codos o empalmes.